La última prueba del consistorio hispalense.

Según apunta ABC de Sevilla, el Ayuntamiento habría probado en las salidas extraordinarias de octubre y noviembre la eliminación de los aforamientos que se producen en Semana Santa. De este modo, solo se emplearía el vallado en las puertas de los templos, además de en casos muy excepcionales. El CECOP optó por esta medida desde los sucesos de la Madrugá de 2015.
Las vallas se mantendrían solo en zonas como el Postigo, suprimiendo este elemento que llega a ser hasta peligroso.