Es ejemplo del hermanamiento entre los Javieres y la Resurrección.

La Virgen de Gracia y Amparo de la Hermandad de los Javieres se trasladará a la iglesia de Santa Marina, donde la corporación residió en los años 90 por obras en Ómnium Sanctorum. Solo irá la dolorosa, ya que el Cristo de las Almas estará restaurándose en el taller de Laura Meléndez.