La Virgen de los Remedios de las Siete palabras propuesta para restauración

Todos los hermanos mayores de edad, con al menos un año de antigüedad, podrán votar la restauración de la Dolorosa en el Cabildo General ordinario del 24 de enero.
Gente de Paz
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La Junta de Gobierno actual de la hermandad de las Siete Palabras ha convocado a sus hermanos para acudir al Cabildo General Ordinario que tendrá lugar el próximo viernes día 24 en la capilla del Sagrario, a las 20:30h en primera convocatoria y a las 21:00h en segunda. Además de proponer la restauración de María Santísima de los Remedios, otros puntos importantes como la aprobación del estado de cuentas del ejercicio anterior, el presupuesto de ingresos y gastos correspondiente al ejercicio actual, y se proporcionará información sobre el avance en la ejecución del proyecto de la capilla de las Siete Palabras, estarán en el orden del día. Por último, se someterá a consideración la aprobación de la cuota extraordinaria voluntaria para el próximo ejercicio.

La Archicofradía ha convocado a todos sus hermanos, pudiendo solo ejercer el derecho a voto aquellos mayores de edad con al menos un año de antigüedad en la hermandad. Los hermanos mayores de 14 años tendrán derecho a asistir al cabildo sin voz ni voto, mientras que aquellos mayores de 16 años podrán participar con voz pero sin voto, como informa Gente de Paz. De igual manera, en cumplimiento de la regla 38ª, los datos contables del ejercicio y los presupuestos que serán objeto de debate estarán disponibles para los hermanos que los soliciten en la secretaría de la hermandad, a partir del 14 de enero, durante los horarios habituales de atención.

La Virgen de los Remedios

María Santísima de los Remedios es una de las advocaciones marianas perteneciente a la hermandad de las Siete Palabras. Esta hermandad, fundada en el siglo XVI, tiene su sede en la Parroquia de San Vicente Mártir y realiza su estación de penitencia el Miércoles Santo. La imagen de María Santísima de los Remedios es una talla de gran belleza y devoción, destacada por su expresión serena y maternal. Tradicionalmente, se presenta acompañando al misterio del Cristo de las Siete Palabras, que representa la crucifixión de Cristo y sus últimas palabras en la cruz.

Cuando la hermandad se reorganizó en 1858 y no contaba con una imagen de dolorosa, para la primera salida procesional de 1864 se utilizó la Virgen de los Dolores de la parroquia de San Vicente. Sin embargo, al año siguiente, se encargó la realización de la actual talla, obra del hermano Manuel Gutiérrez-Reyes Cano. Esta imagen de candelero, con mascarilla elaborada en telas encoladas, posee un rasgo fisonómico poco conocido y único: sus ojos son de color celeste. A lo largo del tiempo, la imagen ha sido intervenida en varias ocasiones para su conservación y restauración.

La primera intervención tuvo lugar en 1948, cuando el imaginero José Sanjuán Navarro añadió pestañas y lágrimas a la imagen. Sin embargo, las modificaciones más significativas se realizaron en 1949 y 1952, llevadas a cabo por Germán Rodríguez Tovar, quien alteró la posición de la cabeza. La intervención de 1949 se describe de la siguiente manera: «Arreglo de la parte de carpintería de su busto y brazos, reformándose en el sentido de que, una vez vestida la imagen, se note menos torcida la cabeza de lo que hasta aquí estaba».

En 1952, se realizó una transformación más definitiva al cambiar por completo la postura original de la cabeza para colocarla de forma completamente frontal. Se detalla como sigue: «Arreglo en el candelero que forma el cuerpo de la imagen de la Santísima Virgen de los Remedios; consistiendo en adaptar definitivamente a su actitud dicha imagen. Dicha obra ha consistido en situar la cabeza de la Virgen en el mismo eje del candelero y en la construcción de uno de los brazos de la imagen, con lo cual el perfil de la Virgen ha sido notablemente mejorado, sin que haya sido tocado en absoluto el rostro de la misma».

En 1992 se buscó restaurar la posición original de la cabeza de la imagen. Para ello, el 23 de septiembre de ese año, fue retirada del culto y trasladada al taller del imaginero Jesús Curquejo Murillo, quien además le realizó un nuevo candelero. La imagen fue repuesta al culto el 17 de noviembre de dicho año.

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