La Hermandad trianera ha formalizado el contrato para desarrollar un ambicioso programa pictórico que transformará el espacio devocional de su titular

El contrato ha sido suscrito por el hermano mayor, Sergio Sopeña, y por David Romero en representación del taller Daroal, encargado de llevar a cabo la intervención. La actuación se enmarca en la renovación de la Capilla de los Marineros, iniciada en 2022 y el proyecto refuerza la apuesta por dignificar los espacios de culto, integrando arte y devoción en un mismo lenguaje.
Las obras previas han permitido redefinir el espacio dedicado al Cristo, configurándolo como un nuevo crucero que acoge un camarín visitable. Este enclave ha sido concebido como un punto central de la experiencia devocional, combinando funcionalidad y valor artístico. El nuevo camarín presenta una planta cuadrada con fondo curvo y se cubre con una bóveda de cuarto de esfera. Toda la superficie será intervenida mediante pintura al óleo, siguiendo criterios que mantienen coherencia con otros espacios de la hermandad.
Para el diseño se han tomado como referencia soluciones decorativas presentes en templos sevillanos como la Parroquia de Santa Ana o la iglesia del Iglesia del Buen Suceso. El proyecto busca continuidad estética, adaptando modelos históricos a un lenguaje actualizado. La propuesta iconográfica tendrá una marcada inspiración barroca, con una bóveda dividida en sectores donde aparecerán ángeles portando símbolos de la Pasión. La temática pasionista será el eje del conjunto, reforzando el carácter espiritual del espacio.
El muro de fondo se decorará con motivos que evocan tejidos ricos y composiciones ornamentales, mientras que la embocadura del camarín se resolverá mediante arquitectura fingida. El objetivo es generar profundidad visual y unidad compositiva, integrando todos los elementos en un discurso coherente. La cornisa combinará policromía, dorado y elementos geométricos en sintonía con otros ámbitos del templo. La armonía con el camarín de la Virgen será clave, asegurando una lectura conjunta del conjunto artístico.
El proyecto se extenderá también a las escaleras de acceso y zonas anexas, donde se incluirán medallones con santos vinculados a la historia de la corporación. Estos elementos ampliarán el contenido simbólico del programa decorativo, conectando pasado y presente.
Con esta intervención, la hermandad consolida una línea de trabajo centrada en el cuidado de su patrimonio y la mejora de sus espacios devocionales. La actuación supondrá un importante impulso artístico y espiritual, proyectando el legado de la corporación hacia el futuro.