Sin colorantes, pero con conservantes – Minion Capillita

El otro día me cogió una “mojá” de esas gordas estando por la Puerta Jerez. Claro, así vestido no me dejaron entrar en las franquicias americanas que hay por esta zona del centro de la ciudad y acabé entrando en la casa de la calle San Gregorio. El Consejo de Hermandades y Cofradías me dijeron. ¿Lo que son las cosas, verdad?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde que tomó posesión del cargo la nueva junta de gobierno del Consejo de Hermandades y Cofradías he de confesaros que he pensado en numerosas ocasiones en el rumbo que tomará nuestra Semana Santa de cara a los próximos cuatro años. Es una situación un tanto espinosa, a la par que complicada, pues hay muchos intereses en juego y el trasfondo religioso está de por medio. Pero no podemos mirar hacia otro lado y omitir lo evidente, y es que el Consejo de Hermandades es una institución con tintes políticos, lo mires por donde lo mires, y donde a veces los intereses de las hermandades se ven relegados a un segundo plano por tal de conseguir ostentar un cargo que te de notoriedad en la Feria y un sitio privilegiado en Semana Santa.

Hoy, día de elecciones en Andalucía, creo que es un buen momento para cocinar este pastel llamado “Consejo de Paco Vélez”. Si os parece, vamos a analizar todos los componentes que tiene este alimento. No hace falta ser demasiado meticuloso o un experto en nutrición para darse cuenta de que está lleno de conservantes. No tiene por qué ser bueno, aunque para la gran mayoría de los hermanos mayores se supone que sí. Conservantes por doquier. Un espíritu conservador que se nos va a atragantar seguramente durante los próximos años, aunque se intentará mastigar antes de que nos tengan que hacer una traqueotomía.

No obstante, este pastel artificial cuenta con colorantes, que es el equipo humano. Paco Vélez puede presumir de llevar en su equipo a gente muy buena, muy preparada y que sabe verdaderamente que es lo que necesita la Semana Santa de Sevilla, sus hermandades sacramentales y sus glorias. Son los casos, por ejemplo, de Manuel Vales y Eduardo Carrera. Si os soy sincero, confío en este Consejo por personas como ellos…puro corazón y grandes conocimientos de nuestras cosas.

Al margen de estos pocos colorantes que he podido encontrar en nuestro particular análisis nutricional, he de confesaros que no sé si acabaré comiéndome este pastel durante cuatro años. Por el momento, se ve la primera medida (y quizás la más importante) sea la de volver al “Martes Santo al derecho”. Esto va a ser un problema, pues aunque yo particularmente considere que todos los días de la semana deben ir en el mismo sentido, es duro que en pleno siglo veintiuno y en un contexto religioso, venga el último de la fila a imponerte cómo debe ser el día en el que procesiona tu hermandad. Debe ser duro acatar órdenes cuando tus homónimos de día y tú consideráis que lo del año pasado fue la mejor solución ante un consejo puramente deficiente.

Quizás el “Martes Santo al revés” no sea la solución, pero espero de corazón que el señor Vélez tire la toalla y volvamos al modelo de 2017, pues la solución pasa por variar el orden de paso de las hermandades. Los tiempos cambian, todo evoluciona…y si antes las hermandades se peleaban por entrar de madrugada en sus templos, ahora se pelean por tener un horario en el que lo más tarde que entre “el tío del carrito” sea a las doce de la noche. Es complicado, pero el Consejo debe actuar desde ya frente a este problema. Lo que no puede pasar es lo que hizo Sainz de la Maza. Dejó pasar el verano, dejó pasar los turrones, se acabó metiendo en la Cuaresma y no puso remedio, y cuando las hermandades del día lo encontraron…criticó esta situación. ¡Así no, por favor!

Particularmente, mi orden pasaría por poner a la Candelaria la segunda, tras el Cerro, y al Dulce Nombre, Santa Cruz y los Javieres cerrando la jornada (en dicho orden). Pero bueno, eso es cosa del Alto Tribunal…

En segundo lugar, el Consejo de Paco Vélez debe aprovechar esa notoriedad que le ha brindado Antonio Piñero de designar a la primera mujer pregonera de la historia (un punto de popularidad a favor que de poco le sirvió en los comicios) para usar el fenómeno de la suspensión de la “Ley Seca” e impulsar a los sevillanos a que inunden las calles de la ciudad durante la Madrugá. No es fácil quitarle el miedo a la sociedad, y menos en los tiempos que corren…pero sí se puede contribuir a que al menos se sientan poco a poco más seguros. Se puede contribuir en hacer del casco histórico un espacio accesible, sin aforamientos ilógicos y con controles en el foco del problema. Porque el problema, me reitero, no está en los bares, sino en los bazares orientales desde los cuales llegan esas bolsas cargaditas de material alcohólico.

Tercer punto. Las subvenciones. No sé cuántas juntas superiores se han pasado ya la pelota la una a la otra y ninguna ha puesto medida. No puede ser que las hermandades de gloria, que tanto se presume desde la calle San Gregorio que son vitales y que al fin y al cabo les ayudan a ganar las elecciones, cobren unas subvenciones tan irrisorias. No puede ser que se genere la contradicción de que las hermandades de vísperas cobren una subvención menor por no pasar por la Carrera Oficial, pero que luego nos lavemos las manos ante su deseo de poder ir a Catedral.

Cuarto punto, y relacionado con el anterior. Resulta vital arreglar el problema de las hermandades de vísperas. En la cola están Pino Montano, la Misión, la Corona y la Milagrosa. ¿Va a pasar otro Consejo sin darle la oportunidad a una de estas hermandades? Igual que los señores del Consejo dicen que van a imponer al Martes Santo, impongan ustedes a las hermandades a ser un poquito más solidarias, y al menos a estudiar las propuestas. No puede ser que un día como el Domingo de Ramos cierre sus puertas a cal y canto a Pino Montano y  a la Milagrosa, y no se haga nada. La ranciedad sobrepasa unas fronteras que llegan a rozar lo irracional…y así no.

Quinto punto. El Museo de la Semana Santa. Tenemos precedentes, y no solo hablo ya del Círculo Mercantil. Miren ustedes, por ejemplo en este año, el Museo Casa Murillo. Sevilla ha sabido sacar el máximo rendimiento posible a un espacio en el corazón de la ciudad y en convertirlo en foco de visita. ¿Acaso no ven el éxito empresarial que es ésto? La Semana Santa es un negocio. Un museo de la Semana Santa generaría turismo, puestos de trabajo y sobre todo fondos económicos. De San Gregorio a la plaza Nueva y viceversa….y tiro porque me toca. Se pasan la patata caliente del Consejo al Ayuntamiento, echándole las culpas el uno al otro, pero ninguno se da cuenta de que esto debe ser un tema de urgencia. La Semana Santa es cultura, nos guste o no, y debemos explotarla al máximo. No sé cuántas veces he escuchado hasta dónde se ubicaría, en la explanada de la calle Santander. Y así…años.

Sexto punto, la Carrera Oficial. Dice Paco Vélez que va a arreglar el problema de Sierpes, pero sin embargo se aferra a no suprimir esta calle de la Carrera Oficial, por no hablar de que ni tan siquiera estudia llevarla a Tetuán o al Paseo Colón. Es cierto que esta última iniciativa es algo disparatada, desde el respeto sea dicho, pero al menos, debemos ser coherentes y ver que en Sierpes cualquier día ocurre una desgracia. A mí no me sirve que me digan que las vías de escape de Tetuán son menos o que hay muchas firmas internacionales que se verían perjudicadas por la Carrera Oficial. ¡Eso es echar balones fuera! Hombre, es que si su argumento es que si me llevo la Carrera Oficial a Tetuán aprovechamos y metemos más sillas…pues así no solucionamos nada. El problema es que da miedo perder puntos, tanto al consistorio municipal como al Consejo. Da miedo llevarle la contraria a los abonados de la Carrera Oficial. Da miedo tener que reubicar a la gente. Y sobre todo, es más fácil rezarle a todos los Santos en lugar de poner remedio. Para el nazareno, la calle Sierpes es una tortura. Es cierto que es cuestión también de la educación de las familias que deben saber controlar a los más pequeños para que no irrumpan en mitad del caminar de una cofradía…pero por muy señera que sea, la calle Sierpes no es calle para que pase la mejor Semana Santa del mundo (o eso dicen). También es señera la calle Siete Revueltas y no pasa por ahí ni el “tío de los globos”.

Me quedarían muchos más puntos por tratar, pero creo que es mejor dejarlo estar por el momento. Prefiero darle un voto de confianza a esos grandes colorantes que tiene Paco Vélez en su equipo, y confiar a que en cuatro años las subvenciones aumenten, alguna hermandad entre nueva en la nómina y a que la Carrera Oficial se solucione. Si en 2022 no hay una solución, me daré cuenta que, una vez más, la notoriedad venció a la cordura y al amor por Sevilla y su Semana Santa. El Consejo, un pastel con muchos conservantes…que esperemos que ser capaces de digerir.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s