Mírala cara a cara – Minion Capillita

¡Hola amig@s! ¿Qué tal va esa Feria? ¿Habéis sacado las estampitas del bolsillo del interior de la americana?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

No os pongáis románticos o melodramáticos. Ahora sois todos más feriantes que el albero del Real. Y lo peor es que lo mismo les pasa a muchos con el tema de la Semana Santa. Para muchas personas, parece que todo acaba cuando se recoge su cofradía, o en su defecto (si no sale por causa de la lluvia), cuando se toma la decisión.

Es una pena que en esta ciudad haya tantas personas que se den golpes de pecho y se crean con la sabiduría más absoluta, demostrando que son grandes cofrades, grandes cristianos y mejores personas, pero que solo viven la hermandad una vez al año. ¿Cuántos de vosotros habéis vuelto a pisar vuestra hermandad después de la estación de penitencia? ¿Cuántos de vosotros volveréis a asistir a un culto de vuestra hermandad? Es una lástima, pero es así.

Y no solo es culpa de los propios hermanos, sino también de las propias hermandades. Hay juntas de gobierno herméticas que cierran la hermandad, aunque no se atrevan a decirlo, para que solo “los suyos” hagan uso y disfrute de las instalaciones comunes. De hecho, hay hermandades tan herméticas que no dan la opción ni de que sus hermanos vayan a la cena del “pescaíto” de la Feria. Es mejor que la caseta la mantengan los “hermanos rasos” que pagan el pase, pero que el uso adecuado y selecto, para la foto, lo hagan los de siempre. Personas en muchos casos que ni siquiera son hermanos, y que hacen un uso de un espacio de hermandad por ser “familiares de” o “conocidos de”.

Las hermandades deben replantearse este asunto y preguntarse qué están haciendo mal. Es cierto que una charla formativa muy atractiva no es, o al menos no tanto como un concierto de una banda. Pero si con un concierto de una banda se logra que más jóvenes vayan a la iglesia, pues no hay mal que por bien no venga.

Ahora, cuando pase una semana y os quitéis el albero del traje de chaqueta, pensad en vuestra hermandad. Dejaros de postureo y pisad vuestra hermandad. Los titulares están los 365 días del año. ¿De qué sirve llorar un solo día al año o emocionarse en Instagram con la túnica de nazareno puesta? ¿Acaso eso te hace ser mejor persona?

¡Vivan su ciudad. Vivan su hermandad. Pero sepan lo que están viviendo, porque pertenecer a una hermandad es algo más que vestirse de nazareno, es un signo de identidad que les debe acompañar los 365 días del año!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s