Una joya perdida en la Guerra Civil.

La Hermandad de los Servitas celebró ayer una misa en la parroquia de San Marcos, presidida por la Virgen de los Dolores y el Cristo de la Providencia, con motivo del 300 aniversario de la corporación.
En la misma, la dolorosa lució un nuevo corazón traspasado por siete puñales de plata, diseño y obra del orfebre Raúl Cejas. Ha sido un regalo del equipo de priostía. Se trata de una recuperación del primitivo que lucía la Virgen en fotografías anteriores a 1936. Todo aquel que lo desee puede colaborar realizando un donativo.