Cordura en la Anunciación – Minion Capillita

Hola amig@s! ¿Qué tal? Hoy vengo a contaros mis sensaciones de este fin de semana, en el que, dentro de las restricciones horarias, he podido disfrutar de la veneración del Cristo “de los espejitos”

En una época en la que cunde el pánico y todo parece que se magnifica conforme avanzan las horas, ante el desconocimiento, las hermandades están procediendo a actuar en cadena, por el qué dirán, sorprendiéndome por qué están cambiando su criterio.

Todavía no he logrado descubrir por qué se están suspendiendo las veneraciones. Los cristianos venimos luchando desde marzo para que no se viole la ley de libertad religiosa, exigiendo que se nos permita acudir a misa a los templos y adaptándonos a las nuevas normas sanitarias para garantizar la seguridad de todos.

Ahora, de repente, hace un par de semanas la Hermandad de la Estrella decidía suspender la veneración de su dolorosa, marcando tendencia. Sin ser su intención, esta actitud de la corporación de San Jacinto se convirtió en trending toppic. La Estrella decidió suspender la veneración ante la imposibilidad de controlar el flujo grande de personas que se esperaba, teniendo en cuenta además que muchos de sus hermanos son de fuera de la capital y que, debido a las restricciones perimetrales, no podrían estar con su dolorosa ese día. Además, hay un motivo no expuesto que es la presión de los dominicos de San Jacinto.

Y este fin de semana, en el que deberíamos haber tenido hasta cinco veneraciones, resulta ser que nos encontramos solo una. ¿Acaso el fin de semana pasado no se respetaron todas las medidas sanitarias en los besamanos de Consuelo y Esperanza de Sevilla Este y del Carmen de San Leandro? ¿Por qué ahora se está poniendo de moda suspender este tipo de actos?

No me digan ustedes que es por la evolución negativa de la pandemia, porque que yo sepa hace una semana los datos no eran muy halagüeños. ¿Hay hermandades que son “influencers” sobre otras? ¿Tienen miedo las hermandades a que se les critique por celebrar estos actos piadosos en plena segunda ola de la pandemia?

¿Me dicen ustedes que en la parroquia del Cerro no se podía controlar el flujo de personas con medidas como la toma de temperatura, la distancia social y el control del aforo, pero que en la Anunciación sí? Un tanto extraño, ¿no creen? ¿Tanto público de verdad esperaban en San Pablo como para suspender la veneración de la Virgen del Carmen a última hora? ¿De verdad que los Estudiantes, una hermandad que tiene una forma de actuar ejemplar, no podía garantizar la seguridad de los asistentes? ¿Y las Cigarreras tampoco?

A ver, que nadie me mal interprete, pero si el Gran Poder lo hizo, cualquiera puede hacerlo. Es cierto que la situación de la pandemia el 1 de octubre no es la misma que el 15 de noviembre, pero debemos de tener en cuenta la situación. A devociones como Gran Poder, Macarena o Esperanza de Triana, si están en veneración, acude la gran mayoría de los sevillanos. Sin embargo, y aunque nos pese, al resto acudimos los cofrades jartibles que no nos perdemos este tipo de acto. La afluencia de público no es la misma.

Entonces, por esa regla de tres, ¿deberían las Esperanzas suspender sus veneraciones el mes que viene? Considero que está habiendo demasiado miedo, cuando tenemos y hemos tenido siempre las medidas en nuestras manos y las hermandades están demostrando saber actuar con sentido común, madurez y entereza. No me pueden decir ustedes que ahora una veneración es peligrosa, porque si se acude con mascarilla, hay distancia social y se dispone de geles hidroalcohólicos, además de una eficiente ventilación, ¿Dónde está el problema? ¿Es peligroso acudir a una iglesia pero acudir al bar de al lado o montarse en bus no?

Por Dios, ahora es cuando los cristianos debemos mostrarnos más fuertes y unidos que nunca. Ahora, que nos vamos a quedar sin Semana Santa en 2021, es cuando tenemos que luchar por mantener con responsabilidad este tipo de actos. Porque si nos quitamos también estos encuentros próximos con las imágenes, ¿qué nos queda ya? ¿A qué nos aferramos?

Por favor, les ruego a las hermandades que no cunda el pánico y que actúen con responsabilidad y sentido común, acorde a la dimensión de su corporación, de su acto de veneración y de las medidas de las que disponen. Gracias a la Hermandad del Valle por hacer que predomine la fe ante el miedo. Y repito, no es cuestión de ser imprudentes, es cuestión de que en estos tiempos también necesitamos la fe, y estamos sabiendo actuar de forma responsables. Si no nos lo quitan los de arriba, no eliminemos nosotros mismos nuestros focos de oración.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s