¿Por qué Ella? – Minion Capillita

Hola amig@s! ¿Qué tal? Mi pregunta es, si hay quien quiere a la Virgen del Amor, ¿por qué no funda una nueva hermandad con Ella? ¿Por qué usarla como moneda de cambio de la Virgen de la Cabeza?

Me frustra, me quema y me duele, ver como la Semana Santa se ha convertido en un badulaque en el que se compra y se vende a cualquier hora, como si de latas de de conserva se tratase. Aquí se cambian las bandas, los capataces, los vestidores y hasta las imágenes sin importar todo lo que hay detrás. La de miles de historias que giran en torno a la Semana Santa y a las hermandades. Porque no lo olvidemos, las hermandades son iglesia, y por ende, poseen un trasfondo religioso indudable.

Con respecto a la polémica del posible cambio de la Virgen de la Cabeza mi opinión es clara y contundente. ¿Por qué volver a tratar un asunto que ya se abordó en 2002? ¿Es que los hermanos de aquella época no tenían voto de valor? ¿Es que tanto odian ciertos sectores a la Virgen de la Cabeza? ¿Es que todo vale en el mundo de las cofradías?

Por favor, y desde el respeto lo digo, ya está bien de banalizarlo todo. La Virgen de la Cabeza lleva desde los años cincuenta en San Vicente. La Virgen te puede gustar más o menos. Te puedes sentir más o menos atraído devocionalmente por Ella, pero la Virgen cumple su función, que es la de evangelizar y la de representar, como dolorosa, a la Madre de Dios. Por ende, ¿dónde está el problema? ¿Entonces es que estamos dejando de ver la Semana Santa y las hermandades como entidades religiosas y queremos convertirlas en pasarelas de moda? ¿Es cuestión de estética, de ser guapa o fea? Que eso es otra. Existen imágenes, no solo en Sevilla sino en todo el mundo, que a nivel estético no destacan precisamente, pero que cualquiera las toca por la gran devoción que tienen detrás. Entonces, ¿una Virgen tiene que ser según los cánones de la belleza actual andaluza y si no no sirve?

Lo que no entiendo es por qué, si se decidiese aprobar en cabildo el cambio de la actual Virgen de la Cabeza, no se opta por ejecutar una nueva o buscar una dolorosa de un imaginero histórico que no procesione actualmente y que reciba culto en algún templo de la geografía española. ¿Por qué se sigue apostando por una dolorosa, de Juan Manuel Miñarro, que ya en su momento se rechazó? Miñarro no es que sea un gran imaginero, es que es un genio. Pero yo me pregunto, ¿por qué ha estado esa Virgen más de 18 años en el taller en lugar de ser destinada a otro lugar? ¿Es que se esperaba la repetición del cabildo? Es todo muy extraño, y desconozco los intereses que existen detrás.

Pero sin duda, lo que más duele, es ver a personas que no son ni hermanos ni sienten a la hermandad opinar y hacer campañas en redes sociales. Si no eres hermano, cállate. Si no te gusta, no te hagas hermano. Pero si eres hermano es porque amas a tus Titulares, porque en la gran mayoría de los casos de los hermanos que a día de hoy viven, cuando llegaron, la Virgen ya estaba entre ellos.

¿Y por qué esta polémica en una hermandad centenaria y señera como las Siete Palabras? Porque todavía cuando se hizo el cambio por la dolorosa de Álvarez Duarte en San Pablo en 2008, hablábamos de una hermandad nueva y recién nombrada hermandad de penitencia, pero en este caso, ¿qué sentido le damos?

El problema radica en esa legión de eruditos que se meten en las hermandades y en lugar de sumar y aportar restan. Personas que vienen a desestabilizar. A echar a bandas, que llevan años trabajando bien o a capataces, inventándose motivos, cuando a lo mejor esas personas ni han tocado una corneta en su vida ni se han puesto un costal nunca. Cualquiera con Youtube y Spotify se cree ya una eminencia.

Lo que el cabildo decida bien decidido estará. Pero me paro a pensar a que surja esta idea en mi hermandad, y yo no sé tú, pero yo me echo a temblar. Lo vería un disparate. Por eso entiendo tan bien a los hermanos que ven con miedo la posibilidad de perder a su titular. Porque para los que no son hermanos, esto será una cuestión estética y superflua de la que opinan sin razón, pero para el que es hermano, si es devoto de la Virgen de la Cabeza, este asunto puede hasta quitarle el sueño.

No entiendo las modas. No entiendo por qué no se toma a la Virgen del Amor para crear una corporación nueva, como se ha hecho en el Santo Ángel. No entiendo por qué esa Virgen de Miñarro y no otra. No entiendo por qué este castigo a la Virgen de la Cabeza. No entiendo por qué las hermandades siguen tan desestabilizadas en el siglo XXI, buscando indirectamente una gestora. No entiendo por qué Sevilla siempre es tan crítica y quiere tan poco a lo suyo. No entiendo por qué se pegan carteles de Vírgenes como si fuesen cromos de la Liga o pósteres de propaganda electoral. No entiendo por qué otra vez este tema. No entiendo qué pasa con la Virgen de la Cabeza. No entiendo, ¿por qué Ella?

Un comentario

  1. Ole, ole, y ole palabra muy sevillana para describir, el comun acuerdo y acierto en las palabras que acabo de leer y se me acrecenta en mi corazon de las buenas razones que acabas de decir… Estoy contigo

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s