Más de 200 firmas respaldan la convocatoria de un cabildo extraordinario para debatir un posible adelanto en la nómina tras la tardía entrada de la cofradía en 2026

Un grupo de hermanos de la Hermandad del Museo ha promovido la convocatoria de un cabildo general extraordinario tras reunir un importante número de apoyos. La iniciativa busca analizar la situación vivida el pasado Lunes Santo, marcada por el retraso en la finalización de la estación de penitencia.
La normativa establece un mínimo de firmas para solicitar este tipo de convocatoria, cifra que ha sido ampliamente superada. Se han recogido más del doble de las rúbricas necesarias, lo que evidencia el interés de los hermanos en abordar este asunto.
El futuro cabildo, que se celebrará en una fecha aún por concretar, tendrá como objetivo principal estudiar posibles cambios en el horario. La propuesta pasa por adelantar la salida de la cofradía, situándola en una franja comprendida entre la tarde y la noche. Además, los promotores plantean solicitar la mediación de la autoridad eclesiástica para facilitar una solución. La intervención del Arzobispado se considera clave en un tema que afecta a la organización general de la jornada.
El hermano mayor, Ángel Casal, ha defendido en distintas ocasiones la necesidad de revisar la posición de la hermandad. La falta de consenso con el resto de corporaciones del día ha sido uno de los aspectos señalados en este debate. Entre los argumentos expuestos por los hermanos destaca la búsqueda de mejores condiciones para el cortejo. Se pretende evitar el tramo de madrugada, considerado menos favorable por la menor afluencia de público y la presencia de niños y personas mayores.
La situación alcanzó su punto más visible en la última Semana Santa, cuando la cofradía concluyó su recorrido a una hora especialmente tardía. El paso de Virgen de las Aguas entró en su templo a las 4:26 de la madrugada, convirtiéndose en la última hermandad en finalizar su estación de penitencia en 2026.
Este movimiento refleja un debate abierto dentro de la corporación sobre su encaje en la jornada. El cabildo se presenta como una oportunidad para redefinir su lugar en el Lunes Santo, atendiendo a las necesidades actuales de sus hermanos.