Obra de Antonio Álvarez del Pino.

El Cartel Sevilla Eucarística 2026, que edita el Consejo General de Hermandades y Cofradías, ha sido presentado en la tarde del martes 5 de mayo en la capilla de Santa María de Jesús, ante autoridades, hermanos mayores y cofrades. El cartel es obra del pintor Antonio Álvarez del Pino, que ha querido plasmar la solemnidad del culto eucarístico en Sevilla.
En el cartel, el protagonismo central está en la Eucaristía, que aparece en una custodia de plata dorada, con aureola de piedras preciosas en torno al viril, perteneciente a la Sacramental de San Lorenzo (Soledad), y que fue realizada en 1800, a expensas de la marquesa de Villarrubia de Langrey. Probablemente, es una obra colonial de Perú, que fue donada a la citada hermandad. Ante el Santísimo, aparecen de espaldas dos acólitos de la Hermandad Sacramental del Sagrario, arrodillados en actitud de adoración, sobre una alfombra roja en la que hay pétalos de flores, en homenaje a Su Divina Majestad. En el cartel se simboliza el culto eucarístico interno en los templos y asimismo el externo de las procesiones, con un fondo de cielo en tonos azules y tonos terrizos ocres que evocan la primavera sevillana.
El cuadro está articulado desde una base geométrica, con una superposición de rectángulos y círculos. Esa geometría de base sirve al pintor para distribuir de manera armónica los elementos. Por ello, la escena se representa encajada sobre rectángulos, con una orla que semeja un pergamino, dibujado al modo de las convocatorias de antiguos cultos, y que en su conjunto es como un recuerdo de los grabados eucarísticos que compusieron Valdés Leal y su hijo Lucas Valdés.
Las letras de Sevilla y Eucarística 2026 se representan en color rojo, símbolo del culto sacramental, pero separadas y con diferentes trazos en la tipografía, para evocar la pervivencia de la devoción eucarística a través del tiempo. Con estos elementos se propone una representación de la Sevilla Eucarística pasada y presente, presidida por un elemento de eternidad: el Señor Sacramentado. Así se unen el tiempo pasado, el tiempo presente y el tiempo infinito.