Recibirá un nuevo monte y una reconfiguración de sus candelabros para noviembre.

El taller de los Hermanos Caballero Farfán ha recibido en sus instalaciones el paso de misterio de la Hermandad de San Esteban. El objetivo de este traslado es la ejecución de diversos trabajos de adaptación arquitectónica y ornamental de cara a la salida extraordinaria que la corporación del Martes Santo celebrará el próximo mes de noviembre, con motivo del centenario fundacional de la cofradía. La procesión estará presidida por la emblemática imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje.
Las actuaciones proyectadas para esta histórica cita contemplan la realización de un nuevo monte procesional, así como la adaptación de los candelabros a una nueva disposición lumínica diseñada específicamente para esta efeméride, buscando adecuar el conjunto a las necesidades estéticas y logísticas del cortejo conmemorativo.
La historia patrimonial de este singular paso destaca por su procedencia. Las andas fueron adquiridas en 1930 a la Hermandad del Cachorro (el Santísimo Cristo de la Expiración), tal y como consta en el contrato firmado el 24 de enero de ese año. En dicho documento se formalizó la cesión a San Esteban de la parihuela, el canasto, los respiraderos de madera tallada y dorada, y seis candelabros, por una cuantía fija de 7.000 pesetas (el equivalente histórico a 42,07 euros).
Investigaciones recientes del historiador José Roda Peña en las actas de la corporación de Triana atribuyen la autoría de la talla original a Antonio Cruz Gómez, quien la ejecutó en 1887 por 1.250 pesetas. El dorado inicial corrió a cargo de los talleres de Olaya y Govea.
El canasto, de marcado perfil abombado y estilo neobarroco, destaca por un programa iconográfico de relieves tallados y policromados en madera de pino de Flandes por el escultor Ricardo Rivera. Estas escenas se inspiran directamente en los misterios de otras grandes cofradías sevillanas:
- Esquinas: Representan al Señor de la Salud (San Nicolás), la Presentación al Pueblo (San Benito), el Señor ante Anás (San Lorenzo) y la Borriquita (El Salvador).
- Laterales: Aluden a la Coronación de Espinas (El Valle) y a la Oración en el Huerto (Montesión).
Por su parte, los respiraderos neobarrocos tampoco son los primitivos del paso; fueron realizados en 1909 por el tallista José Gil e incorporados por el Cachorro antes de la venta. Cabe destacar que el respiradero trasero tuvo que ser reconstruido por completo tras sufrir un accidente en el año 1982.
En 1987, Rivera sustituyó los antiguos dibujos de las cartelas de los respiraderos por relieves de los cuatro profetas mayores (Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel) en las esquinas, los bustos de San Juan de Ribera y San Esteban en los costeros, y el escudo de la hermandad en el frontal.
El paso que ahora entra en el taller de los Hermanos Caballero ha vivido una constante evolución y enriquecimiento a lo largo de las décadas:
- Iluminación: Los candelabros de las esquinas son obra de Antonio Castillo Lastrucci (1945), mientras que los de los costeros pertenecen a José Sanjuan Navarro (1970). Todos lucen coronillas de metal dorado.
- Restauración integral: Entre 2014 y 2016, Enrique Castellanos Luque sometió la canastilla y los candelabros a un minucioso proceso de restauración y nuevo dorado.
- El suelo de Pilatos: En 2017 se incorporó un nuevo piso para el misterio, diseñado por Manuel Ballesteros y Alejandro Cascajares, que reproduce fielmente la solería del patio principal de la vecina Casa de Pilatos.
- Patrimonio textil: El conjunto se remata con dos juegos de faldones (uno morado y otro granate) enriquecidos con broches bordados en oro por el célebre taller de José Guillermo Carrasquilla Perea.
Con la llegada del paso a las dependencias de los Hermanos Caballero, San Esteban inicia la cuenta atrás patrimonial para una de las procesiones extraordinarias más esperadas del año en Sevilla.