La pieza, diseñada por Francisco Villarreal, se incorporará al paso procesional dentro del proceso de enriquecimiento patrimonial impulsado por el Cabildo Catedral
El paso de la Custodia de la Santa Espina, popularmente conocida como la Custodia “Chica”, contará este año con una nueva peana de asiento con motivo de la celebración de la Solemnidad del Corpus Christi. La incorporación de esta obra se enmarca dentro de las actuaciones de mejora y enriquecimiento artístico que se vienen desarrollando en las andas procesionales, iniciadas anteriormente con la ejecución del moldurón del paso. La nueva intervención supone un nuevo avance en la configuración estética y patrimonial del conjunto.
La pieza ha sido diseñada por Francisco Villarreal y ejecutada íntegramente en el taller de Orfebrería Villarreal, siguiendo una línea artística acorde con el carácter solemne y ceremonial de la custodia. El proyecto combina elementos ornamentales y simbólicos concebidos para integrarse plenamente en el estilo del paso procesional. La obra de orfebrería destaca por el cuidado de sus volúmenes y la riqueza de su decoración.
La peana presenta una estructura de planta cuadrangular rematada en las esquinas por cuatro grandes soportes bulbosos de perfil convexo y gallonado. Estos elementos han sido diseñados expresamente para sustentar las tradicionales jarras de flores de plata que acompañan a la custodia durante la procesión. El diseño estructural aporta solidez visual y equilibrio al conjunto procesional.
Los paños laterales que unen las esquinas desarrollan una forma curva convexa decorada con gallones lisos y grabados, alternados con motivos en punta de diamante. Tanto la moldura inferior como la cornisa superior incorporan una ornamentación vegetal cuidadosamente trabajada, reforzando el carácter artístico de la pieza. La decoración ornamental mantiene una estética clásica vinculada al lenguaje tradicional de la orfebrería sevillana.
En el apartado iconográfico, la peana incorpora cuatro cartelas distribuidas en los distintos frentes de la obra, todas ellas relacionadas con la Catedral de Sevilla y con la reliquia de la Pasión que alberga la custodia. En la parte frontal aparece el escudo del Cabildo Catedralicio, mientras que en la trasera se representa el Titulus Crucis. Los costados incluyen la corona de espinas y los clavos, símbolos directamente asociados a la Pasión de Cristo. El programa simbólico refuerza el sentido devocional y litúrgico de la pieza.
Con esta nueva incorporación patrimonial, el Cabildo de la Catedral de Sevilla continúa desarrollando labores de conservación y puesta en valor de los enseres destinados al culto y a las principales celebraciones litúrgicas de la seo hispalense. La nueva peana vendrá a enriquecer uno de los conjuntos procesionales más singulares de la festividad del Corpus Christi sevillano. El patrimonio catedralicio sigue así ampliándose mediante intervenciones que combinan tradición, arte y funcionalidad.