Manuel Amodeo Cobos y Luis Pinelo García asumirán el cuidado y atavío de Jesús de la Salud y Clemencia y de la Virgen Madre de la Divina Gracia

La Hermandad de Padre Pío ha anunciado la renovación de los cargos de confianza encargados del cuidado y vestimenta de sus Sagrados Titulares. La decisión, adoptada por el Hermano Mayor y la Junta de Gobierno durante un Cabildo de Oficiales, supone el nombramiento de un nuevo equipo que asumirá estas responsabilidades dentro de la vida cultual de la corporación. Una nueva etapa comienza en el ámbito del cuidado y presentación de las imágenes titulares.
El nuevo organigrama designa a Manuel Amodeo Cobos como vestidor de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Clemencia. Junto a él, desempeñarán las funciones de camareras del Titular cristífero María Ángeles Barrionuevo Tagua y Carmen María Sánchez Romero, quienes colaborarán en las labores de preparación y cuidado de la imagen. Un equipo renovado velará por el atavío del Señor.
Por su parte, Luis Pinelo García ha sido nombrado vestidor de María Santísima Madre de la Divina Gracia. El equipo de camareras de la dolorosa estará integrado por Ana Sánchez Carrasco, Isabel Sánchez Carrasco, Ainara Rodríguez Pavón y Cristina Díaz Expósito, que asumirán esta tarea al servicio de la titular mariana. El cuidado de la Virgen quedará así en manos de un nuevo grupo de colaboradores.
La hermandad ha destacado que todos los nombramientos responden a la voluntad de confiar estas responsabilidades a hermanos comprometidos con la corporación, que desempeñarán su labor desde el servicio, la dedicación y el respeto que exige una misión estrechamente ligada al culto y a la devoción de las Sagradas Imágenes. Servicio y compromiso marcan esta nueva organización.
Junto a estos nombramientos, la Junta de Gobierno ha querido expresar un especial reconocimiento a Antonio Bejarano, quien durante años ha desempeñado el cargo de vestidor de la Santísima Virgen Madre de la Divina Gracia. La corporación ha agradecido públicamente su entrega, sensibilidad y dedicación, destacando la huella que deja su trabajo en la historia reciente de la hermandad y en el culto a la titular mariana. Un emotivo agradecimiento pone en valor una trayectoria marcada por la devoción y el cariño hacia la Virgen.