Fernando Fernández Cabezuelo: «La Virgen estará donde se la necesite»

El Hermano Mayor de la Macarena repasa en ABC de Sevilla sus primeros meses al frente de la Hermandad, además de proyectos futuros.
Foto: Emilio Sáenz – Hermandad de la Macarena

Nueve meses después de presentar su candidatura y a las puertas de cumplir su primer año como hermano mayor de la Macarena, Fernando Fernández Cabezuelo hace balance de sus primeros meses al frente de la corporación. En una entrevista concedida a ABC de Sevilla, el máximo responsable de la hermandad aborda la situación que encontró al llegar a la junta de gobierno, los proyectos de conservación del patrimonio, la apertura de la basílica a los hermanos y, especialmente, la futura misión de la Esperanza en los barrios del norte de Sevilla.

Fernández Cabezuelo reconoce que asumió el gobierno de una hermandad «dolida» tras la polémica restauración de las imágenes. «Había un ambiente terrorífico después de lo que había ocurrido en la restauración», señala, antes de defender que uno de los objetivos de su junta es dejar una Macarena «mejor, más unida» y recuperar algunas de las iniciativas que se habían perdido.

Sobre su manera de ejercer el cargo, el hermano mayor asegura que no le tiembla el pulso a la hora de tomar decisiones, aunque admite que las estudia detenidamente porque afectan a los sentimientos de los hermanos. «Yo estoy aquí para servir a la hermandad. El interés general de los hermanos es el que siempre tengo metido en la cabeza», afirma.

Transparencia en las cuentas y protección del patrimonio

Uno de los ejes de la nueva gestión será, según explica a ABC de Sevilla, el control exhaustivo de los recursos de la corporación. Fernández Cabezuelo considera que el éxito de su junta de gobierno será poder «mirar cara a cara a los hermanos» y explicar las razones de cada decisión.

En este sentido, anuncia un seguimiento permanente de las entradas y salidas económicas para «evaluar cada euro que se gasta», al tiempo que reivindica la obligación de conservar y, cuando sea posible, ampliar el patrimonio heredado de generaciones anteriores.

También se refiere al estado de conservación de las tres imágenes titulares. El hermano mayor reconoce que existen opiniones diferentes entre los hermanos, especialmente respecto al Señor de la Sentencia y a la Esperanza Macarena, pero sostiene que actualmente las tallas «están bien» y que tanto sus estructuras como las intervenciones realizadas se encuentran en buen estado.

No obstante, la hermandad realizará nuevos estudios de conservación. Pedro Manzano continuará con el mantenimiento de las imágenes y, además, se incorporará un responsable de bienes muebles que supervisará el patrimonio artístico de la corporación, incluida la basílica y sus altares.

La Macarena quiere abrirse a los hermanos

Fernández Cabezuelo insiste en que una de las prioridades de su mandato es acercar a los titulares a quienes atraviesan situaciones difíciles. «Estamos abriendo de par en par la hermandad», afirma en ABC de Sevilla, destacando la gran afluencia registrada durante las bajadas de la Virgen.

La dimensión social tendrá también un papel central mediante la denominada Casa de la Esperanza, un proyecto que, según explica, pretende ir más allá de la ayuda económica. La intención es crear «una estructura viva donde el hermano se sienta escuchado y acompañado».

Esta filosofía se prolongará en la futura Red de la Esperanza, con la mirada puesta especialmente en los barrios del norte de Sevilla.

La Esperanza, camino del Polígono Norte

Uno de los anuncios más destacados de la entrevista es la futura misión de la Esperanza Macarena. La hermandad ya trabaja con parroquias y comunidades del Polígono Norte para conocer sus necesidades y diseñar una intervención social que, posteriormente, desembocaría en una misión.

«La Macarena irá a la zona norte, la más perjudicada», explica Fernández Cabezuelo. El proyecto comenzará con distintas actuaciones de carácter social y culminará con la misión de la Esperanza.

La eventual salida de la Virgen dependerá de la autorización de la autoridad eclesiástica. «La Virgen estará donde se la necesite», afirma el hermano mayor. Como horizonte temporal, apunta al otoño de 2028, posiblemente en octubre o noviembre, una fecha que considera adecuada al quedar fuera del periodo de Semana Santa.

Fernández Cabezuelo imagina a la Esperanza en su palio durante «un par de días o tres» y señala que será necesario elaborar previamente un informe sobre las características del traslado.

Patrimonio: el manto de malla y el paso del Señor

La recuperación patrimonial ocupa igualmente un lugar destacado en los planes de la junta. El hermano mayor anuncia que la hermandad ultima la elección del artista que se encargará de restaurar el manto de malla de Rodríguez Ojeda.

Además, existe un acuerdo con la Fundación Cajasol para recuperar el dibujo original de una de las piezas más emblemáticas de la Semana Santa sevillana. La corporación ha realizado un estudio con el objetivo de recuperar el diseño original.

En cuanto a las túnicas regionalista y de los cardos del Señor de la Sentencia, la intención será realizar una recreación a partir de los diseños originales. Fernández Cabezuelo también confirma que se hará nueva por completo la canastilla del paso del Señor debido al deterioro acumulado durante años.

Una Madrugada con cambios, pero sin alterar la salida por el arco

Sobre la pasada Madrugada, el hermano mayor realiza un balance positivo del discurrir de la cofradía, aunque reconoce que existen aspectos que deben mejorarse. La junta ya ha elaborado un informe para detectar los problemas y plantear soluciones.

Entre las necesidades detectadas está el aumento del número de tramos del Señor y de las insignias. «Necesitamos más tramos, porque los del Señor se hacen eternos», explica, aunque reconoce que la saturación de trabajo de los talleres dificulta la ejecución de algunos cambios.

Fernández Cabezuelo considera que la Madrugada de 2027 puede desarrollarse mejor y confirma que la salida por el Arco de la Macarena se mantendrá sin cambios.

También aborda el polémico episodio vivido durante la entrada de la cofradía el Viernes Santo, cuando una gran multitud se concentró en la zona de Alcázares. El hermano mayor recuerda los momentos de tensión y los gritos y llantos que se produjeron ante el paso de la Esperanza.

San Gil y los armaos

La parroquia de San Gil seguirá teniendo un papel importante en el futuro de la hermandad. «Somos de barrio y pertenecemos a San Gil», sostiene Fernández Cabezuelo, que reivindica una mayor integración de la corporación en la vida parroquial.

En cuanto a los armaos, el hermano mayor señala que no se opone a que visiten Triana el Jueves Santo de 2027. La decisión queda ahora en manos del diálogo con la nueva junta de gobierno de la Esperanza de Triana.

«Me gustaría que se nos recuerde como la que puso los cimientos de su unión»

Al final de la entrevista de ABC de Sevilla, Fernández Cabezuelo resume cuál es su principal deseo para el mandato. Asegura que pondrá «todo mi trabajo y mi entrega» al servicio de los hermanos y de la hermandad y reconoce que necesitará la ayuda de la Esperanza para llevar adelante su cometido.

Emocionado, formula su deseo de que, cuando termine la etapa de la actual junta de gobierno, los personalismos hayan quedado atrás y la corporación pueda recordar este periodo por haber sentado las bases de una Macarena más unida.

«Me gustaría que, cuando acabe nuestra etapa en la junta, se deje de hablar de personalismos y se nos recuerde como la que puso los cimientos de su unión», concluye.

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