Será la encargada de replicar la túnica regionalista de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia.

La Hermandad de la Macarena ha dado un paso decisivo en la preservación de su legado histórico y artístico con la formalización del contrato con la reconocida bordadora Pepi Maya. El encargo tiene como objetivo acometer la reproducción íntegra de la túnica diseñada y bordada por Juan Manuel Rodríguez Ojeda entre 1909 y 1910 para Nuestro Padre Jesús de la Sentencia.
Con esta iniciativa, la corporación de la Madrugada sevillana reafirma su firme compromiso con la conservación, recuperación y puesta en valor de su patrimonio, priorizando la preservación de los escasos bordados originales que todavía se conservan de este genio fundamental del bordado cofrade.
Conservación preventiva ante el delicado estado de la pieza
El delicado estado de salud de la túnica original no es una cuestión reciente. Ya en el año 1986, el taller de bordados «La Esperanza» —regentado por José Guillermo Carrasquilla Perea— advirtió del notable deterioro que sufrían los bordados antes de ser sometidos a una intervención en aquella época.
Ante esta situación y con el fin de evitar una nueva manipulación que exigiera trasladar los frágiles hilos a un nuevo soporte —lo que conllevaría un inevitable desgaste y la posible pérdida de los elementos originales—, la Junta de Gobierno ha optado por una medida de conservación preventiva: la ejecución de una réplica exacta.
Máxima fidelidad técnica y artística
Para garantizar que el resultado final sea absolutamente fiel a la obra primitiva concebida por Rodríguez Ojeda, el proyecto cuenta con un riguroso trabajo previo:
- Reconstrucción del diseño: El doctor arquitecto Sergio Cornejo Ortiz está al frente de la restitución gráfica y volumétrica del dibujo original.
- Ejecución artesanal: Será la bordadora Pepi Maya quien materialice la obra empleando bordados en oro fino sobre un terciopelo de la tonalidad originaria.
- Técnica tradicional: Se reproducirán minuciosamente las técnicas artesanales, utilizando hilos del mismo tipo y calibre que los que empleó el propio Rodríguez Ojeda a principios del siglo XX.
Mediante esta actuación, la Hermandad de la Macarena no solo salvaguarda la histórica pieza y protege los valiosos fragmentos originales que aún se custodian, sino que devuelve a las calles de Sevilla la plenitud estética e histórica del diseño original ideado por uno de los grandes artífices de la estética de la Semana Santa andaluza.