Al sevillano no se le cobra – Minion Capillita

Hola amig@s! ¿Qué tal? Mis padres me enseñaron, en nuestro mundo atípico y amarillo, a no criticar antes de que las cosas sucedan, pero es que llevan unos días que me las están poniendo en bandeja. Cada decisión es peor. Y así nos va…

Mi pequeña y agil cabeza amarilla explotó en mil pedazos al enterarme a principios de semana del invento que preparan, una vez más, los señores del Consejo y del Ayuntamiento de cara a la Semana Santa. Por si no fuera poco, a todo ese vendaval de disparates que son “In Nomine Dei” y las restricciones en los templos, se le suma una exposición de imágenes secundarias en el Casino de la Exposición.

Sí, como lo oyen. Y no son rumores eh, lo peor es que no son rumores. Se ve que desde el consistorio municipal están como locos buscando mecanismos para que el Consejo de Hermandades saque los fondos que este año no le van a reportar los abonos de la Carrera Oficial. Y para ello, qué mejor que sacarnos otra exposición de la manga. Para ello, qué mejor que irnos al Casino de la Exposición y meter allí una decena de misterios de nuestra Semana Santa, como si de una colección de quebrantahuesos se tratase.

“Poderoso caballero don dinero”. Ains. Ay que ver cómo se pueden llegar a contradecir los señores de Palacio, ¿no creen? Resulta ser, que hace unas semanas emitían un comunicado, más propio de la época inquisidora, en el cual no informaban, sino que sentenciaban, cómo debían vivirse la Cuaresma y la Semana Santa en los templos.

Los señores de la curia afirmaban que esta Semana Santa, dada la situación de crisis sanitaria en la que nos encontramos sumergidos, debería ser una Semana Santa de oración, contemplación, penitencia e interior. Nada de montar altares de insignias. Nada de montar altares con pasos. Nada de escenografía. El Santísimo como epicentro y la iglesia despejada para el triduo pascual. Osea, todo lo que se ha hecho años atrás, pues eso es un sacrilegio. Ahora toca fustigarse, flagelarse y retirar cualquier tipo de ornamentación. ¿Un altar de insignias, para qué, si no sale la cofradía? Se preguntan estos señores. Pero la respuesta correcta no es esa.

La respuesta correcta es que quieren evitar a toda costa la masificación en los templos. Quieren evitar que vayan curiosos y cofrades a echar fotos a los altares, que sean solo lugares de culto. Curioso, quieren evitar, al fin y al cabo, que los cofrades vayan a los templos a ver las cofradías. Qué curioso todo. Año 2021, quién lo diría. Porque claro, en un museo puede haber vigilantes y control de aforo, en un templo no. ¿No será que lo que es gratis siempre es malo?

Sin embargo, de unos días para acá, su discurso empieza a cambiar. Empieza a cambiar y se empieza a tambalear cuando “In Nomine Dei” cobra peso, y hermandades que no llevan sus pasos reclaman montarlos en sus templos. Ahí ya empiezan a cuestionarse la idea de que puedan montarse pero siguiendo un sentido litúrgico. Luego sale de la nada la exposición del Casino de la Exposición. Un auténtico disparate. ¿Qué defensa adopta ahora Palacio?

Me gustaría que me explicasen cómo se fundamenta su teoría, si estamos quitando que los cofrades vayan a los templos en Semana Santa a contemplar a sus imágenes y a sus insignias, como hacen cada primavera, pero sin embargo, los invitamos a que vayan al Casino a ver diez “pasos toguapos”.

Osea, te traduzco. Para Palacio, que haya un guión sacramental, una bandera pontificia y un senatus es peligro de llamamiento para frikis. Pero meter en un museo al Herodes de la Amargura, el Caifás de San Gonzalo, el gallo del Carmen y quince romanos, entre otras imágenes, eso no es peligro. Qué maravilla. No sabía yo que “el friki” de las cofradías fuese tan erudito, y prefiriese ver una insignia antes que el caballo de Triana. Tremendo disparate. Ver para creer.

Pero claro, el negocio es el negocio. Si ya se permitió que la Macarena convirtiese su Basílica en el Museo Tyssen, con águilas con polito verde ondeando el pretorio bajo mirada desafiante, poniendo cuerdas por todas partes, pantallas de plasma y por supuesto, el limosnero eléctrico de CaixaBank, ¿cómo no se va a permitir hacer negocio de esto?

Me parece deleznable y de mal gusto cobrar al sevillano en los tiempos que corren. Nos asfixiamos. ¿Cuántos de vosotros estáis o conocéis a amigos o familiares que están en ERTE, han sufrido un ERE, están cobrado una prestación o necesitan de la caridad para subsistir? Y la fiesta, la única fiesta que es del pueblo, porque todo el mundo tiene acceso libremente y sin pagar, la Semana Santa, ¿ahora me la queréis cobrar? ¿Ahora, precisamente ahora que no tenemos un duro ni para comer? Señores del Ayuntamiento, estáis cerrando bares, comercios y asociaciones sin ton ni son, no nos dejáis facturar, y ahora, ¿ahora nos cobráis por ver lo que es nuestro, lo que nos pertenece? ¿Cómo se le llama a eso?

¿Cómo pueden intentar hacer de las cofradías un negocio? ¿Qué se creen que es el paso del Señor de la Sentencia, el Metrosol Parasol? Por favor. Y no me vengan ustedes, los enteristas rancios, a venderme que las hermandades están en crisis, que no pueden subsistir, que no tienen un duro y que necesitan nuestro apoyo. Ya bastante hacemos los cofrades con pagar nuestras cuotas a duras penas. Y quien pueda dar más, que lo de, pero que no se obligue a nadie. Si usted quiere ayudar a las hermandades, enhorabuena. Que se ponga un limosnero, una cesta, un cepillo o una lata de aceitunas en la puerta, lo que sea, y que se eche un donativo. Pero que no se obligue al pueblo. Al pueblo hay que darle lo que es suyo, el encuentro con Jesús, su Madre, sus cofradías, con la Pasión. Porque la Semana Santa es del pueblo, no de los que tienen dinero.

¿O es que quieren hacer del Casino de la Exposición y de Cajasol la nueva carrera oficial, solo para adinerados? ¿Qué es la nueva caseta en Semana Santa? ¿Otra vez abogando por la distinción de clases? ¿Ahora, precisamente ahora, en plena pandemia y crisis socio-económica? ¡Por favor! Y no, no me diga otra vez que serán 2, 3 o 4 euros. ¡Como si son 10 céntimos! A lo mejor para usted 4€ es lo que se gasta en su desayuno diario (seguramente de entera con jamón, café y zumo natural), pero para muchas familias, 4€ supone un almuerzo en su casa para todos los miembros de la unidad. ¡No se la den ustedes de solidarios y aparentemente bondadosos contando con el dinero de los demás!

Porque que yo sepa, y gracias a Dios así lo demuestran las hermandades, las cofradías están para ayudar, para hacer caridad. El cofrade sabe lo que tiene que hacer. Colabora pagando sus cuotas o echando su limosna. ¿Ustedes quieren sacar dinero? Vendan merchandisig, pongan productos exclusivos, hagan sesiones de cine exclusivas, no sé, como si tienen que montar un tren turístico (bueno, me voy a callar que son capaces). Pero sean prudentes, lógicos y consecuentes, al pueblo no se le puede cobrar. A Sevilla no se le cobra.

¿Qué pasa, que no podemos esperar un año? ¿Que todo lo vamos a hacer ahora? ¿Por qué no destináis esos esfuerzos y ambición empresarial en montar de una vez por todas el museo de la Semana Santa? Y le cobráis a los turistas, a esos. Pero a tu vecino, no. Al sevillano, no. A quien sustenta las hermandades, económica y sentimentalmente, no. Las hermandades no son una empresa. Y si desde San Gregorio, Plaza Nueva o Virgen de los Reyes se las pretende tratar como tal, permítanme que les diga que están muy equivocados y que ni me representan ni tienen ni idea del valor y del sentido de la Semana Santa de Sevilla.

Señores, la Semana Santa es del pueblo. ¡Al sevillano, no se le cobra!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s